Archivos Mensuales: febrero 2013

Cómo soportar un no después de una entrevista de trabajo con dignidad y sentido del humor.

¡Ok, no nos vamos a engañar!

Has preparado tu entrevista, te has documentado acerca del puesto de trabajo, la empresa y has ido más allá: has buscado en Linkedin los perfiles de los posibles entrevistadores/as para conocerlos mejor (labor de espía).

Te has presentado a la entrevista a la hora acordada, con un cierto margen de tiempo, para no llegar “ahogado/a” pero midiendo la hora para no estar en la sala de espera mucho tiempo. Tu aspecto físico intachable: sin brillos, no te has maquillado como una puerta, sin escotes, con zapatos cómodos, tus papeles ordenados en el portafolios, un CV y una carta de presentación en físico, y pañuelos para secar el sudor de las manos (labor de top model)

Los días anteriores, no has querido hacerte ilusiones, pero albergabas la esperanza de que esta vez encajaran todas las piezas en tu puzzle laboral y vital. 

Pasas a la entrevista, controlas los nervios, escuchas atentamente y respondes a las preguntas controladamente: no agitas las manos, no haces aspavientos, no suspiras. Se acaba la sesión y sales dando las gracias educadamente con cara de “no os arrepentiréis si me seleccionáis” (Todo/a un/a maestro/a zen).

Ahora viene la prueba de fuego: has aguantado los dos, tres o cuatro días que te han marcado para darte una respuesta. Si hay entremedio un fin de semana, más aplomo aún…Lo has llevado bien diciéndole a tu circulo de confianza: no os preocupéis  en el caso que no me seleccionen pues lo llevaré lo mejor que pueda, no se acaba el mundo, seguiré adelante, siempre hay más opciones… (sigues en el rollo zen).

Y llega el día en el que suena el teléfono, y es ese número, lo tenías bien grabado, en favoritos: la voz del otro lado suena muy amable, pregunta por ti, te saluda y a continuación te dice: has hecho una gran entrevista de trabajo. Ya sabes lo que viene a continuación, ¿verdad? : ¡la persona seleccionada no has sido tú! Ha sido otra, no tú… El mal rato ha llegado, el big mal rato ya esta aquí .. y ahora que hacemos… (comienza la transformación de Zen a Hulk).

Cuando termina la conversación, que suele ser muy corta, porque la otra parte no está cómoda tampoco, te quedas en blanco y aparecen estos dos estados que siempre están presentes cuando nos rechazan o dan una mala noticia: la negación y la rabia.

La negación: ¿se habrán equivocado? ¿Y si era yo y se han confundido? Déjate de rollos: eras tú, ellos/as saben lo que hacen y generalmente siempre a los/as último/as que llaman son a los no seleccionados/as,  la persona que tiene el Sí queremos ya lo estaba celebrando el fin de semana.

La rabia: seguro que hay un enchufado/a. A saber a quién han metido… luego que no me llamen para sustituirle porque seguramente ya estaré con otra empresa. Ay, como suena esto a despecho, cuando nuestra pareja nos abandona… por otra…lo que jode mucho… pero siempre te lleva a un sitio mejor.

OK, entre la negación y la rabia: ¿con cuál te quedas? ¡Con Ninguna!

Piensa, sé inteligente y actúa en consecuencia:

¡No te han rechazado!.En España hay 6 millones de personas en tu situación, no hay sitio para el rechazo en una crisis tan brutal como ésta. Sólo que no has sido la persona que estaban buscando. Eso no quiere decir que no seas el/la mejor en lo tuyo/a pero sus expectativas no encajaban dentro de tu perfil. Así que deja de sentirte vapuleado/a y si quieres repasa las cuestiones que te preguntaron y verás que lo hiciste bien. No eres tú el problema, es que el proceso de selección no ha dado los resultados que esperabas.

¡Tu autoestima por los suelos! Es normal y se irá recomponiendo con los días… si tú la ayudas.

¡No lo intento más! Sí sí, me contabas lo mismo cuando saliste con un chico/a que te dejo tirada y luego saliste con otro/a mucho más guapo/a, inteligente, amable, etc. Tienes que seguir, lo sabes: ya no hay cuarteles de invierno donde quedarse como diría mi amiga Ana Gómez, así que date unos días y sigue en la búsqueda.

¡No quiero saber más de esa empresa! ¡Vamos! no seas infantil, esa empresa es buena, y el hecho de que ahora no hayas sido seleccionado no quiere decir que no puedas trabajar allí en un futuro. Esto no es la fábula de la zorra y las uvas…

Te doy un tiempito muy corto para recuperarte: un día de desconexión para que asimiles el No y luego a seguir el entrenamiento diario. No llores por los rincones, somos 6 millones, sin nos ponemos a llorar nos ahogamos todos/as.

Y sigue, esto es una carrera de fondo. Recuerda que has hecho un 8000 mil, que no es fácil y que si lo has logrado una vez, ¿Por qué no podrías hacerlo nuevamente! Seguro que sí y en mejores condiciones porque tu entrenamiento ha mejorado.